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Mitos y realidades sobre salud mental

¿Puede determinar la diferencia entre mitos y realidades sobre salud mental? Conozca la verdad sobre los mitos más comunes sobre salud mental.

Los problemas de salud mental nos afectan a todos

Mito: los problemas de salud mental no me afectan.

Realidad: de hecho, los problemas de salud mental son muy comunes. En 2014, alrededor de:

  • Uno de cada cinco adultos estadounidenses experimentó un problema de salud mental
  • Uno de cada 10 jóvenes pasó por un período de gran depresión
  • Uno de cada 25 estadounidenses padeció una enfermedad mental grave, como esquizofrenia, trastorno bipolar o una depresión importante

El suicidio es la 10° mayor causa de muerte en Estados Unidos. Representa la pérdida de más de 41,000 vidas estadounidenses por año, más del doble de las que se pierden a manos de homicidas. Conozca más sobre problemas de salud mental.


Mito: los niños no tienen problemas de salud mental.

Realidad: incluso los niños pequeños pueden exhibir señales de advertencia tempranas que representen una inquietud para su salud mental. Estos problemas de salud mental a menudo se pueden diagnosticar clínicamente y pueden ser un producto de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales.

La mitad de los trastornos de salud mental presentan síntomas antes de que una persona cumpla 14 años; tres cuartos de los trastornos de salud mental empiezan antes de los 24 años.

Desafortunadamente, menos del 20 % de los niños y adolescentes con problemas de salud mental que se pueden diagnosticar reciben el tratamiento que necesitan. La asistencia temprana en salud mental puede ayudar a los niños antes de que los problemas interfieran con otras necesidades de desarrollo.


Mito: las personas que padecen problemas de salud mental son violentas e impredecibles.

Realidad: la gran mayoría de las personas con problemas de salud mental no tienen más probabilidades de ser violentas que otras personas. La mayoría de las personas con enfermedades mentales no son violentas y solo el 3 %-5 % de los actos violentos pueden atribuirse a personas que padecen de una enfermedad mental grave. De hecho, las personas que padecen de enfermedades mentales graves son 10 veces más propensas a ser víctimas de delitos violentos en comparación con la población general. Es posible que usted conozca una persona que padece de un problema de salud mental y ni siquiera se haya dado cuenta, ya que muchas personas con problemas de salud mental son miembros muy activos y productivos de nuestras comunidades.


Mito: las personas con necesidades de salud mental, incluso quienes controlan su enfermedad mental, no pueden tolerar el estrés de mantener un trabajo.

Realidad: las personas con problemas de salud mental son tan productivas como los demás empleados. Los empleadores que contratan a personas con problemas de salud mental informan que estas personas tienen una buena asistencia y son puntuales, además de estar motivados, realizar bien su trabajo y mantener el puesto durante períodos similares o superiores a los de otros empleados.

Cuando los empleados con problemas de salud mental reciben un tratamiento efectivo, esto puede resultar en:

  • Disminución de los costos médicos totales
  • Mayor productividad
  • Disminución en el ausentismo
  • Disminución en los costos por discapacidad

Mito: las debilidades en la personalidad o las fallas en el carácter causan problemas de salud mental. Las personas con problemas de salud mental pueden deshacerse de ellos si lo intentan.

Realidad: los problemas de salud mental no tienen nada que ver con ser perezoso o débil y muchas personas necesitan ayuda para estar mejor. Muchos factores contribuyen a tener problemas de salud mental, entre ellos:

  • Factores biológicos, como genes, enfermedades físicas, lesiones o la química del cerebro
  • Experiencias de vida, como traumas o antecedentes de abuso
  • Historia familiar de problemas de salud mental

Las personas con problemas de salud mental pueden mejorar y muchos se recuperan por completo.

Ayudar a personas con problemas de salud mental

Mito: no hay esperanzas para personas con problemas mentales. Una vez que un amigo o familiar desarrolla un problema de salud mental, nunca se recuperará.

Realidad: los estudios demuestran que las personas con problemas de salud mental mejoran y muchos se recuperan por completo. La recuperación se refiere al proceso por el cual las personas pueden vivir, trabajar, aprender y participar por completo en sus comunidades. Hay más tratamientos, servicios y sistemas de apoyo comunitario que antes, y además son eficaces.


Mito: la terapia y la autoayuda son una pérdida de tiempo. ¿Para qué molestarse cuando uno puede tomar una pastilla?

Realidad: el tratamiento para los problemas de salud mental varía según la persona y podría incluir medicamentos, terapia o ambos. Muchas personas trabajan con un sistema de asistencia durante el proceso de sanación y recuperación.


Mito: no puedo hacer nada por una persona con problemas de salud mental.

Realidad: los amigos y los seres queridos pueden generar un gran cambio. Solo el 44 % de los adultos con problemas de salud mental que se pueden diagnosticar y menos del 20 % de los niños y adolescentes reciben el tratamiento necesario. Los amigos y los familiares pueden ser una influencia importante para ayudar a alguien a recibir los tratamientos y servicios necesarios porque:

  • Pueden estar en contacto y comunicarle que están disponibles para ayudar
  • Le ayudan a obtener servicios de salud mental
  • Aprenden y comparten información sobre salud mental, especialmente si escuchan algo que no es cierto
  • Lo tratan con respecto, del mismo modo que tratan a todos los demás
  • Se niegan a definirlo por su diagnóstico o usar apodos como "loco"

Mito: la prevención no sirve. Es imposible prevenir una enfermedad mental.

Realidad: la prevención de trastornos mentales, emocionales y del comportamiento se dedica a lidiar con factores de riesgo conocidos, como la exposición a traumas que pueden afectar las posibilidades de que niños, jóvenes y adultos jóvenes desarrollen problemas de salud mental. Promover el bienestar socioemocional de niños y jóvenes genera:

  • Mayor productividad integral
  • Mejores resultados educativos
  • Menores tasas de delito
  • Economías más sólidas
  • Reducción en los costos de la atención médica
  • Mejor calidad de vida
  • Tiempo de vida más prolongado
  • Mejor vida familiar
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